La ciudad de Málaga se encuentra situada en un privilegiado enclave natural. Su término municipal tiene una superficie de 398,25 kilómetros cuadrados y su población de hecho en el área metropolitana alcanza el millón de habitantes.
Los factores ambientales y geográficos que han incidido de un modo más notorio en el desarrollo y evolución de la ciudad han sido la influencia marina, la ubicación del municipio sobre dos valles fluviales (Guadalhorce y Guadalmedina), su orografía y su régimen climático.
El mar Mediterráneo baña sus costas, y los montes de Málaga la circundan, conformando una barrera montañosa que la defiende del frío, caracterizándose su clima por sus suaves temperaturas gracias al papel del mar como regulador térmico. Los meses más cálidos son julio y agosto, y los más fríos suelen ser diciembre y febrero, con una temperaturas media de 22,8º C de máxima y 13 º C de mínima. La distribución de las precipitaciones en Málaga está bastante bien definida por las estaciones del año, correspondiendo la mayor pluviosidad al otoño y al invierno.
En la desembocadura del río Guadalhorce se han ido formando, merced a los aportes fluviales sedimentados, las conocidas como "marismas del Guadalhorce". En la actualidad ocupan una extensión de 60 hectáreas, y han sido declaradas Paraje Natural en 1989. El otro río que ha intervenido decisivamente en la historia de la ciudad es el Guadalmedina, en árabe "el río de la ciudad". Tiene 47 kilómetros de longitud, y recibe la mayor parte del agua de los aportes que le llegan desde los Montes de Málaga.
Los Montes de Málaga han sido declarados Parque Natural en 1989, con lo que ello supone de una mayor protección de los mismos. La zona protegida comprende 4.762 hectáreas, de las que un 97 % pertenecen al municipio de Málaga. Su orografía es abrupta, con una altura media de 500 metros. Su origen vegetal arbóreo se sitúa en las repoblaciones hidrológico-forestales realizadas a partir de los años 30. En él podemos encontrar más de 230 especies vegetales y más de 160 vertebrados.
Málaga fue fundada por los fenicios, quienes construyeron un poblado cerca del cerro donde hoy se encuentra la Alcazaba. Durante la época de los romanos, Málaga gozó del privilegio de ciudad confederada de Roma.
La ciudad vivió una de sus etapas de mayor progreso bajo el control de los árabes. En 1487 la ciudad es conquistada por los Reyes Católicos. Fue esta una etapa de imparable decadencia.
A finales del siglo XVIII y principios del XIX, en Málaga nace una alta burguesía en torno a dos grandes familias: la de los Larios y la de los Heredia, que convierten a la ciudad en el segundo centro industrial de nuestro país.
En la actualidad, Málaga sigue creciendo. El gran milagro de Málaga ha sido el desarrollo de la Costa del Sol, que la ha convertido en capital mundial del turismo.