|
Por España |
|
|
Por Europa |
|
|
Otros destinos |
|
|
|
|
|
Favoritos |
|
|
|
[Egipto]
[Fotos]
[Las pirámides]
[Monumentos]
[El Nilo]
[Playas]
[Safaris]
[Buceo]
El Mediterráneo cuenta con aguas de un azul impresionante, en cuyas hermosas playas se arremolinan los egipcios.
A lo largo del litoral, entre Sallum y Alejandría, aún se pueden encontrar silenciosas playas como es el caso de Sidi Abdel Rahman al oeste de El Alamein, un hermoso lugar que conserva su encanto natural. Si tiene planeado sumergirse en aguas turquesas y descubrir exóticas criaturas en las profundidades, no deje de visitar la Costa del Mar Rojo. Ésta tiene una extensión de más de 800 km desde Suez por el norte hasta la aldea de Shalatein, cerca a la frontera con Sudán.
Playas del Mediterráneo
Desde la Hacienda del Rey, de un lujo exuberante y con paisajes de primera, hasta el hoi palloi de Alejandría que se confunde en la prístina playa de Agami, los complejos turísticos de la costa norte de Egipto ostentan los secretos mejor guardados de las playas de arena egipcias.
Justo en las afueras de Alejandría, podrá nadar en las mismas aguas templadas donde Cleopatra tomaba su baño. Y cuando ya no desee disfrutar del sol y la arena, los lugares turísticos e históricos de Alejandría estarán esperando por usted a unos cuantos pasos, desde las palmeras y olivares del Oasis de Siwa hasta las paredes resonantes del Museo Grecorromano.
Playas del Mar Rojo
Con sus encantadores y multicolores arrecifes de coral, la Riviera del Mar Rojo ha seducido a los amantes del buceo y el snorkelling durante décadas. Sin embargo, sus playas de arenas finas e inundadas de sol y sus animados complejos turísticos son de por sí una verdadera tentación.
Desde la sencilla Hurghada en la costa oeste hasta los encantos de la sofisticada Sharm-el Sheikh en las montañas de la Península del Sinaí, existe una variedad de complejos turísticos apropiados para los que están en busca del sol, los sedientos de cultura, los aficionados a la arqueología e incluso los apasionados a las aventuras.
Cuando haya paseado por sus arenas plateadas y se haya empapado del sol lo suficientemente, le quedará aún mucho por explorar más allá de Sharm el-Sheik. Los amantes de la naturaleza podrán visitar el Parque Nacional Ras, con sus majestuosas aves, elegantes gacelas y peces a rayas o moteados. Asimismo, en un corto paseo no muy lejos de ahí, se encuentra el Monasterio de Santa Caterina a los pies del Monte Sinaí, punto obligado para los aficionados a la historia.
|