|
Por España |
|
|
Por Europa |
|
|
Otros destinos |
|
|
|
|
|
Favoritos |
|
|
|
[Islandia]
[Fotos]
[Reikiavik]
[Oeste]
[Fiordos]
[Norte]
[Este]
[Sur]
[Tierras altas]
[Actividades]
|
Destinos relacionados:
|
La región del Este es de una increíble diversidad. Por un lado están los fiordos profundamente encajados entre altas montañas, abrigando cada uno su pequeño pueblo y, por otro, las llanuras onduladas del interior (el Hérað) que se unen a las tierras altas al noreste del glaciar Vatnajökull. La distancia es corta entre el bosque y las extensiones desérticas frecuentadas por los renos. La presencia humana es rara, para gozo de elfos, trolls y otros seres sobrenaturales. Para los excursionistas, también, la zona es un reino encantado.
El municipio de Egilsstaðir, a las orillas del Lagarfljót, es el nudo de comunicaciones de la región. Es el punto de partida de interesantes excursiones, bien hacia las tierras altas del interior, profundamente recortadas por cañones como el de Hafrahvammagljúfur, excavados por los ríos glaciares, bien hacia los suaves parajes del bosque de Hallormsstaður, el más extenso de Islandia. Al otro lado del gran río, es de obligada visita la cascada de Hengifoss dentro de una quebrada coloreada a rayas por estratos arcillosos. Dirigiéndose hacia el norte y hacia el mar, se accede a numerosos fiordos y pueblos homónimos: Borgarfjörður-Eystri, lugar de elfos y bellas rocas; Seyðisfjörður con bonitas casas, vestigio de su brillante pasado, puerto de llegada de los viajeros del ferry Norröna, la única conexión marítima para los pasajeros procedentes del continente europeo. Más al sur se encuentra Fáskrúðsfjörður que permanece ligado a la memoria de los (Pescadores de Islandia), franceses que faenaban antaño en aguas islandesas, y tocaban puerto para su descanso, algunos para siempre, como testifica un pequeño cementerio en la orilla. Siguiendo hacia el sur, se llega al bonito puerto de Djúpivogur, antiguo foco comercial, donde se puede embarcar hacia la isla de Papey, llena de aves marinas y vestigios de los ermitaños irlandeses que precedieron a los vikingos.
A partir de Höfn, el paisaje está dominado por el inmenso casquete glaciar de Vatnajökull (8.300 km2), al que se puede acceder en escapadas inolvidables en vehículos-oruga o motonieves. Al oeste, al pie del glaciar, la laguna de Jökulsárlón, de repente, traslada al viajero sobre un banco de hielo, especialmente cuando el barco en el que navega, se abre paso entre los azulados icebergs. Al final, el Parque Nacional de Skaftafell es un bello colofón de la región del Sureste. Aquí se conjugan armoniosamente el verde de las laderas arboladas, el gris oscuro de las arenas y la blancura del glaciar dominado por el pico Hvannadalshnjúkur (2.119 m.), el punto más alto de Islandia.
Leer más Consultar precios y ofertas
|
|